En logística, hay multitud de métodos y sistemas para simplificar la cadena de suministro, haciéndola más ágil, más barata y susceptible de perfeccionarse. El cross-docking es uno de esos métodos.
¿Qué es el cross-docking?
El cross-docking consiste en descargar la carga de un cargamento de entrada, y luego cargarla directamente en un envío de salida, sin almacenamiento intermedio.
Con este sistema, un centro logístico funciona más como un centro de clasificación que como una instalación real de almacenamiento o depósito.
Qué requiere un centro de cross-docking
El concepto suena interesante, ¿verdad? Sin embargo, para poder disfrutar de las ventajas de uno de estos centros, se requieren ciertas cosas.
Primeramente, si se desea funcionar a niveles óptimos, las instalaciones de cross-docking requieren un alto grado de automatización con un cuidadoso control y visibilidad de los proveedores a los clientes finales.
Para conseguirlo, la mayoría de las empresas confían en el apoyo y las herramientas que puede aportar un sistema de gestión potente como Openbravo.
En Practics, ayudamos a nuestros clientes con asesoramiento profesional, así como con las mejores herramientas tecnológicas necesarias para conseguir más visibilidad y control sobre todos sus procesos, incluidos los de cross-docking.
Ejemplos de cross-docking
¿Qué aplicación real tiene el cross-docking? En una instalación de cross-docking, la función principal del centro es servir de lugar donde las mercancías pasan rápidamente a la siguiente fase del proceso de envío.
Por eso, el espacio de almacenamiento es mínimo, y todo debe estar organizado para que la entrada y salida de mercancías sea un proceso inmediato.
Los envíos entrantes se clasifican rápidamente y se colocan directamente en los camiones de salida o en los contenedores de envío y, por lo general, se procesan y se envían en las 24 horas siguientes a su llegada a una terminal de distribución.

Métodos de cross-docking
Hay tres tipos de cross-docking, cada uno de ellos pensado para un determinado momento.
El primero de ellos es el cross-docking continuo. En el cross-docking continuo, los productos y materiales se mueven continuamente a través de un sitio central, pasando directamente de los envíos de entrada a los de salida.
En ocasiones, se producen tiempos de espera mínimos en caso de que los camiones lleguen a la instalación a distintas horas.
El segundo de los métodos son los acuerdos de consolidación. En este caso, se trata del proceso de fusión de varios productos o cargas más pequeñas en una carga mayor en las instalaciones.
Algunos artículos que se guardan en el almacén mínimo del centro pueden combinarse con los productos entrantes para formar envíos de carga completa. De esta forma se mejora la eficiencia del centro de distribución, agrupando cargas para evitar expediciones incompletas o camiones que no contengan la capacidad mínima para ser rentables.
El tercer método es la desconsolidación. Como su propio nombre indica, es el método opuesto a la consolidación. En lugar de combinar varias cargas más pequeñas en una sola carga grande, en el método de desconsolidación, una carga grande se divide en varias más pequeñas para facilitar el transporte y generalmente se utiliza en los envíos directos al consumidor.
La desconsolidación suele ser típica de la fase final de la cadena de suministro, la llamada última milla. En esta fase, las cargas no se desplazan en grandes camiones, sino en vehículos más pequeños, normalmente en entornos urbanos.
Ventajas y riesgos del uso del cross-docking
Como todos los procesos, el cross-docking tiene ventajas y riesgos a tener en cuenta. La principal ventaja, como es lógico, es la agilización de la cadena de suministro.
Sin la necesidad de un verdadero centro de distribución, los costes de almacenamiento y gestión del almacén ya no son un factor a tener en cuenta. El producto se mueve rápidamente de un paso a otro en la cadena de suministro.
Una menor manipulación del inventario significa también una reducción de los costes de mano de obra, así como una reducción del riesgo de daños en la fase de manipulación del inventario.
La reducción de los costes de mantenimiento de las existencias es otra de las ventajas en términos de costes. Gracias a la reducción de los tiempos de almacenamiento y a un procesamiento más rápido, los productos llegan antes al distribuidor y al consumidor final.
Sin embargo, existen algunos riesgos asociados al cambio al cross-docking que debes considerar si vas a optar por este sistema.
Es importante que las empresas que deseen adoptar el cross-docking para agilizar su proceso comprendan los costes y requisitos iniciales para ejecutarlo correctamente.
Es necesario un sistema logístico informatizado y bien mantenido, fuertes inversiones en automatización, visibilidad, logística de entrada y salida y una flota de transporte adecuada.
Un seguimiento adecuado también es crucial para el funcionamiento general. También existen algunos riesgos potenciales relacionados con la manipulación de la carga y los costes de mano de obra adicionales asociados con el traslado y el envío de las existencias, pero estos se neutralizan en su mayor parte por la reducción de los costes asociados con el almacenamiento y la manipulación del almacén.
¿A quién beneficia el cross-docking?
El cross-docking es un sistema en el que los envíos se procesan rápidamente y los tiempos de espera son mínimos, lo que beneficia a cualquier tipo de empresa. Ciertos sectores como los minoristas, bienes de consumo y empresas de piezas de automóviles tienen más probabilidades de recibir los máximos beneficios.
Empresas químicas y la industria de la alimentación y bebidas también se benefician del cross-docking ya que este sistema requiere poco o ningún almacenamiento y traslada el producto del fabricante al consumidor en un tiempo récord.
En general, el cross-docking es muy rentable para cualquier empresa con un gran volumen de envíos y considerables necesidades de transporte. Como por ejemplo el ecommerce, donde el volumen de pedidos es enorme y los tiempos de espera deben ser lo más bajo posibles.
El cambio del modelo tradicional de centro de distribución puede resultar rentable para las empresas que buscan aumentar la rotación del inventario y reducir la manipulación de materiales.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que para optar por este modelo de distribución es necesario contar con una plataforma tecnológica de apoyo.
Si se desea implementar el cross-docking, Openbravo y Practics pueden ayudar a las empresas a implementarlo y aprovechar sus ventajas.
